METAFÍSICA & NEUROCIENCIA Parte 5

CAMBIA TU PARADIGMA, CAMBIA TU VIDA

El Cambio como herramienta hacia la Eficiencia

2017 MOTOR PARA EL CAMBIO:

por Diego Stancampiano

Granada – España, 16/12/2016.

Cada ciclo que finaliza nos ofrece una oportunidad de balance y de crecimiento. Para poder ser exitosos en nuestros asuntos nos conviene desarrollar cualidades que tienen un orden y están numerológicamente correlacionadas. Estos aspectos a trabajar son:

  1. Entusiasmo: como primer impulso en cualquier emprendimiento.
  2. Inteligencia: para comprender como hacerlo.
  3. Autogestión: acciones concretas para llegar al logro.
  4. Disciplina: base constante para el éxito.
  5. Ciencia: como herramienta para facilitar nuestro trabajo.
  6. Creatividad: para proveer la materia prima en forma de ideas y soluciones.
  7. Cambio: para abandonar arquetipos del pasado y crear nuevos escenarios.

Así tenemos que el año 2017 se presentará relacionado con este último punto: el cambio y será propicio para transformar todos aquellos aspectos de nuestra vida con los que no estemos plenamente conformes. Así es que tenemos tareas a realizar que podemos resumir en 5 puntos:

  1. Sostener la vibración del plano.
  2. Salir del puzle vicioso.
  3. Atravesar la curva del cambio.
  4. Modificar los factores determinantes del cambio.
  5. Instaurar nuevos hábitos.

SOSTENER LA VIBRACIÓN DEL PLANO:

En este avance hacia el mejoramiento personal, debemos recordar algunos puntos:

  1. La Ley del aprendizaje es “espiral ascendente” y solo nos impulsa hacia arriba y adelante. (Rubén Cedeño, libro “Espiritualidad Dinámica”)
  2. Cada escalón que se sube en la escala evolutiva tiene una vibración que hay que asimilar y sostener.
  3. Cada año, cada etapa en nuestra vida es un escalón en la escalera del aprendizaje en la que, todas las personas, lo sepan o no, han venido a subir a esta escuela que es la vida. Cada escalón es más alto, con facetas diferentes, una nueva realidad con un nuevo desafío.
  4. Si se comprende esto, no hay lucha, no hay fracaso, solo hay crecimiento.
  5. Para que este proceso se realice con armonía es imprescindible el CAMBIO.

“TU TRABAJO CONCIENTE EN EL CICLO ANTERIOR TE POSICIONARÁ EN UN PLANO MÁS ALTO, PERO TIENES QUE ESTAR LISTO AFRONTAR LAS PRUEBAS Y SOSTENER LA VIBRACIÓN DEL PLANO”

SALIR DEL PUZZLE VICIOSO:

Lo primero que hay que saber cuándo se quiere cambiar es que nuestro cerebro es una máquina perfecta diseñada para sobrevivir y perdurar. Lo hace ahorrando combustible que es la glucosa y el oxígeno que se gastan en los procesos de pensamiento. Esta es la base de nuestros hábitos de conducta, y se compone de:

– el pensamiento mecánico: basado en la falta de reflexión ante los hechos que vivimos. Esto hace que automaticemos procesos en

– rutas neuronales: que luego formarán redes neuronales, de forma que ante nuevos estímulos se responde siempre de la misma manera ahorrando recursos. Esto es a nivel cerebral, pero a nivel mental se construyen

– arquetipos: esquemas enlatados e irreales de la naturaleza de las cosas basados en información adquirida desde la infancia que hacen que pienses que eres guapo o feo, exitoso o con mala suerte, débil o fuerte, y todo eso nos determina nuestra imagen de nosotros mismos.

– Imagen refractaria: es cómo nos vemos y por lo tanto las cualidades y defectos que nos atribuimos a nosotros mismos que determinarán el éxito en cada desafío que enfrentemos.

Si no nos hacemos conscientes de estos procesos corremos el riesgo de caer una y otra vez en este “puzzle vicioso” de responder en base a esa imagen, actuando con un pensamiento mecánico, reforzando rutas neuronales creadas y estructurando aún más los viejos arquetipos.

CURVA DEL CAMBIO:

Una vez que sabemos que para mejorar tenemos que cambiar, debemos tomar consciencia que en ese cambio atravesaremos etapas que son para todos iguales variando el tiempo que estemos en cada una de ellas y con la actitud que las enfrentemos. Estas etapas son:

  1. Llamada a la aventura: es cuando decidimos firmemente que queremos mejorar.
  2. Negación y miedo: se observan con temor los nuevos desafíos y se puede caer en la postura del “no podré”, “no seré capaz”, o sencillamente “esto no puede estar pasándome a mí”.
  3. Travesía por el desierto: el proceso de cambio requiere el contacto contigo mismo y aunque estés rodeado de gente, es una travesía solitaria que tienes que realizar.
  4. Esta experiencia te llevará a ver la realidad de otra forma o lo que se conoce en el lenguaje cuántico como crear una nueva realidad.
  5. Esta nueva realidad te llevará a modificar tus viejos hábitos y crear nuevos y mejores patrones de conducta adaptados a un nuevo escenario.
  6. El fin de la aventura te posicionará en un escalón superior de conciencia.

Todos transitamos por esta curva en nuestros procesos de aprendizaje. De nuestra preparación depende de que lo hagamos conscientes o inconscientes, con felicidad o con sufrimiento.

FACTORES DETERMINANTES DEL CAMBIO:

Los factores que condicionan nuestra capacidad de cambiar en el logro de nuestros objetivos en la vida, obedecen pura y exclusivamente a nosotros mismos y no a ningún condicionante exterior. Ellos son:

  1. La Postura: ante los nuevos desafíos.
  2. La Actitud/Aptitud para afrontar las pruebas.
  3. La Acción para la resolución de las situaciones que se presenten.
  4. Trasmutación cerebral: modificación consciente de nuestras estructuras de pensamiento (interno)
  5. Cambio positivo: acciones externas acordes al nuevo escenario.

 

1) POSTURA: tiene que ver con las cualidades que dan origen a todo: Entusiasmo, Fuerza y Dirección y Orden.

La postura, definida por la psicología social, se entiende como la forma en que nos posicionamos ante las situaciones que nos toca resolver. Esta postura puede ser CONNEXA o No receptiva o CÓNCAVA o Receptiva:

– Convexa: No hay posibilidad de inclusión de nuevas ideas. Se busca modificar resultados sin modificar creencias ni actitudes. Su palabra clave es: “Curiosidad”

– Cóncava: Se aceptan nuevas ideas sin buscar correlación con las antiguas. Se entiende que no hay evolución sin CAMBIO. Se busca modificar conductas y ACTITUDES. Su palabra clave es: “Compromiso”.

2) ACTITUD/APTITUD: tiene que ver con las cualidades necesarias para sostenernos en el proceso evolutivo: Inteligencia, Conocimiento, Constancia y Sentido Común.

Podemos definir como Actitud al “clima” que tenemos al enfrentar una situación, al estado de nuestros sentimientos y pensamientos con respecto a ella. La Aptitud es la capacidades y preparación que tenemos para la resolución práctica de los problemas cotidianos.

La Actitud/Aptitud es un eje dual en que un factor condiciona determina y retroalimenta al otro. La Actitud positiva hace que la Aptitud crezca ya que nos hacemos aptos y capaces, no cuando ya sabemos de antemano algo, sino cuando motivados por una actitud positiva y constructiva, cogemos ese “llamado a la aventura” y aprendemos en el camino de la experiencia. Así vemos que el porcentaje de Actitud tiene que ser considerablemente mayor al de Aptitud, por ejemplo, si esto pudiera cuantificarse, sería tener un 75 % de Aptitud y un 25 % de Aptitud. El eje Actitud/Aptitud está regido por la cualidad de la RESILIENCIA.

RESILIENCIA:

“La resiliencia es la capacidad de los seres vivos para sobreponerse a períodos de dolor emocional y situaciones adversas”. Es un término que la psicología clínica y social ha tomado de la resistencia de los materiales que se doblan sin romperse para recuperar la situación o forma original. Por ejemplo: un arco que se dobla para lanzar una flecha, o los juncos bajo la fuerza del viento.

Cuando un sujeto o grupo es capaz de sobreponerse a contratiempos se dice que tiene una resiliencia adecuada. Es superar algo y salir fortalecido y mejor que antes. Todos somos resilientes, pero de diferente manera, porque la Resiliencia puede ser:

– Resiliencia negativa ó Resiliencia pasiva: Es la capacidad para adaptarse a un nuevo desafío, pero sin un cambio verdadero. El cerebro busca nuevas formas de mantener patrones antiguos. Es la base de la “excusa” para no cambiar y no salir de la “zona de confort”. Adaptación con sufrimiento.

– Resiliencia positiva ó Resiliencia consciente: Es la capacidad para adaptarse y no “romperse” frente a una situación a resolver. Para ello es necesario:

1º la comprensión del nuevo escenario,

2º desechar estructuras y arquetipos del pasado y

3º generar nuevos patrones de conducta (pensamiento lateral), sin perder nuestra esencia de Ser.

No está de más está decir que para que tengamos una ACTITUD/APTITUD correcta tenemos que dotarnos de una Resiliencia Positiva o Consciente. Pero ¿qué es lo que verdaderamente hace que la Actitud se transforme en Aptitud? O sea ¿qué es lo que transforma nuestras ganas de hacer las cosas a la maestría en cómo hacerlas? Pues la respuesta es sencilla, el factor que sigue: la ACCIÓN.

3) ACCIÓN: son las cosas concretas que debemos hacer para cambiar y ser mejores. El factor de la acción es fundamental ya que a través de ella partiremos de solo tener una actitud constructiva a aprender cómo ser más eficientes lo que redundará en una mayor Aptitud. Sin la acción los niveles de Actitud y Aptitud no cambian y como los nuevos escenarios requieren que seamos más aptos, nos quedaríamos en el escalón en que estamos.

Cuando nos enfrentamos a una situación que tenemos que resolver nos movemos en dos círculos:

– Círculo de Influencia: es interno y es el que podemos modificar mejorando los factores de la Postura, Actitud/Aptitud y Acción.

– Círculo de Preocupación: es externo ya que se compone de factores desconocidos que nos ofrece una situación nueva del entorno, actitudes y comportamiento de otras personas, el futuro de la economía; todas cosas que no podemos modificar. ¿Cómo interactúan estos dos círculos? Mientras más se deja que los factores externos – círculo de preocupación – aumenten, más se reduce el alcance y efectividad de nuestros actos – círculo de influencia. Por el contrario, si nos centramos y potenciamos nuestra preparación y modificamos conductas ya acciones aumentamos nuestro círculo de influencia hasta superar el círculo de preocupación y resolvemos exitosamente la situación.

Al igual que en los factores anteriores, todos Accionamos, pero de maneras distintas. La Acción puede ser REACTIVA O PROACTIVA. Sometamos el factor de la ACCIÓN a un examen conductual en nosotros mismos:

A) ¿Que define a la persona REACTIVA?

  1. Se centra en su círculo de preocupaciones.
  2. Responsabiliza a los demás de sus actos. Todo lo que hace es por culpa de su educación, de la economía, de sus familiares, del gobierno.
  3. Solo ve problemas. Cuando hay un problema no existen soluciones. El buscará problemas a las soluciones que se le propongan.
  4. Juzga. Constantemente está hablando de cómo tiene que actuar la gente, cómo tiene que vestir, cómo deben tratarle y cómo deberían ser las cosas. Es un experto en moralidad y la gente debería hacer cosas, según su punto de vista, pero por sí mismo esta persona no hace ninguna. No lo hace porque total, si nadie lo hace, ¿porque voy a hacerlo yo?
  5. Se deja llevar por sus sentimientos. Están en una montaña rusa de sentimientos, pueden estar en la cima como bajando a las profundidades de la pena y tristeza. Es un jinete que no sabe controlar a su caballo y que se resigna a ir al ritmo que el caballo marca, sin querer tan siquiera bajarse de él.

B) ¿Que define una persona PROACTIVA?

  1. Se centra en su círculo de influencia.
  2. Se hace responsable de sus propios actos.
  3. Se centra en buscar la solución a cualquier problema y no en el problema en sí.
  4. Actúa. Cuando ve que algo no anda bien actúa sobre ello en lugar de decir lo que “estaría bien” o “se debería hacer”.
  5. Domina sus propias emociones. Es un jinete que controla a su caballo (las emociones) y las dirige dónde desea que vaya aunque a veces permite que el caballo trote o galope según le apetezca, pero con un límite que sólo el jinete define.

Para darnos cuenta si somos Reactivos o Proactivos tenemos que observar cómo pensamos y cómo nos expresamos, terreno de la Programación neuro lingüística (PNL), respecto a cada situación:

Lenguaje Reactivo

– Lo intentaré

– No puedo hacer nada

– Yo soy así

– Tengo que hacer esto

– Debo

– Esto me altera

– Lo haré mañana

Lenguaje Proactivo

– Lo haré

– Consideremos alternativas

– Puedo mejorar

– Quiero hacer esto

– Prefiero

– No dejaré que esto me altere

– Lo hago ya.!!!

4) TRANSMUTACIÓN CEREBRAL: cuando hemos reflexionado acerca de la Postura Cóncava que tenemos ante las situaciones que nos toca resolver, hemos evaluado nuestra Actitud e incrementado nuestra Aptitud haciéndonos Resilientes Positivos mediante una Acción Proactiva; nos será útil conocer los mecanismos que utiliza el cerebro para crear y cambiar las estructuras que dan origen al comportamiento. Transmutar es sinónimo de cambiar de algo negativo a algo positivo, que en el lenguaje neurocientífico se conoce como “Neuroplasticidad”.

El doctor Peter Levine, define a la neuroplasticidad como “la habilidad que tiene el cerebro para asumir nuevas funciones basado en necesidades de cambio y acciones personales. “Plasticidad” proviene del griego plastikos, que significa “con forma o moldeado”.

“Mantener a tu cerebro aprendiendo es mantener tu mente cambiando” y viceversa.

La Neurociencia a través de la resonancia nuclear magnética (RNM) que transforma la actividad cerebral en imágenes, ha demostrado que cuando se cambia un hábito o actitud por otro, hay actividad eléctrica, (fuego) que se registra como luz.

Cada comportamiento humano está respaldado, a nivel cerebral, por una ruta neuronal con su respectiva carga eléctrica y secreción química asociada.

Cuando a través de la observación de las conductas se interrumpe esta ruta y se conecta con otra, se produce una liberación de energía eléctrica que se puede registrar en una RNM en lo que se conoce como patrones de cambio neuronal. Esto es RECONEXIÓN NEURONAL y PLASTICA CEREBRAL.

Esto se podría llamar “fuego neuronal” tan necesario para quemar lo antiguo y comenzar lo nuevo. El fuego es calor y de allí que cuando hay una situación que nos lleva a cortar rutas neuronales pre establecidas y conectar otras nuevas se una la expresión coloquial de “calentarse la cabeza”.

El Cambio y la Transmutación es fuego no solo mental, sino también físico en nuestro cerebro, a nivel neuronal. Este proceso científico posibilita que mediante el estudio, la observación y la práctica, se pueda comprender como funciona la Mente y a través de ella modificar patrones de la parte densa del proceso de pensamiento en el Cerebro.

Así vemos que lo que hemos aprendido de la Llama Violeta a través del Maestro Saint Germain, Conny Méndez y Rubén Cedeño, no solo se puede corroborar con la vivencia, sino también a través de la Ciencia Actual.

5) CAMBIO POSITIVO: Así llegamos al objetivo final que es lograr un “cambio positivo” en nuestras vidas, que no es cambiar por cambiar para simplemente hacer algo diferente. Es una acción orientada a lograr objetivos y metas en base a unas tácticas y estrategias emergentes de una planificación.

La tendencia al cambio positivo debe ser espontánea, pero es un mecanismo que se educa y en un primer momento es necesario seguir sus pasos hasta incorporarlo como un HÁBITO o un conjunto de ellos.

INSTAURAR NUEVOS HÁBITOS:

Cuando se es consciente de todos los mecanismos y factores anteriormente mencionados, se comprende que el cambio en sí no es una meta sino un fin. Ese cambio sostenido nos llevará a una nueva forma de entender nuestra realidad y un enfoque diferente en la resolución de situaciones, o sea a NUEVOS Y MEJORES HÁBITOS.

Hay tres sencillos pasos para Adquirir un nuevo hábito:

1º) Desconexión y reconexión: es mantenernos alertas observando nuestro contenido mental y emocional y cortando conscientemente las rutas neuronales negativas. Lo que Conny Méndez y Rubén Cedeño nos han enseñado con el “No lo Acepto/le Quito poder”. Es negar nuestras tendencias negativas y aceptar las positivas. La Neurociencia nos propone un plazo de 7 días en esta conducta. Cuando tenemos esta conducta con todos los aspectos de nuestra vida hay que pasar al segundo paso.

2º) Sostenimiento: para mantener esta “reconexión” positiva en nuestra forma de pensar sentir y actuar, es muy recomendable la autoobservación para lo que nos va a ayudar mucho recordar lo que hemos aprendido del famoso psiquiatra Daniel G. Amen cuando nos dice “Observa tus hormigas”, ya que los ANT´s (Automatic Negative Thougths) – hormigas en inglés, son los pensamientos automáticos negativos que todos inconscientemente tenemos. Pues vamos a dedicar otro período de 7 días a ello.

3º) Fijación: este es el período de 7 días, que con los dos anteriores hacen 21, que nos permitirá instaurar definitivamente el NUEVO HÁBITO. En este momento nos ayudamos con la Meditación retrospectiva que consta en evaluar los acontecimientos del día que pasó comenzando en la noche y yendo mentalmente hacia atrás examinando nuestro comportamiento, sin juzgar, solo con el objetivo de ver si nuestra conducta ha cambiado con respecto a las situaciones a solucionar.

Como conclusión podemos decir que el CAMBIO, como todas las cosas de la vida, no es un accidente eventual, sino que tienen unos factores a comprender, tener en cuenta e implementar, para que este proceso tan vital en la evolución de las personas sea realizado de forma consciente y con felicidad; porque tomando las palabras de Rubén Cedeño:

“La Metafísica es una Enseñanza Práctica que resuelve dificultades y hace a la gente Feliz”

 

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